lunes, 14 de mayo de 2018

¿Llegó el fin de la pornovenganza?


La pornovenganza tiene como objetivo último causar un mal a otra persona que no ha consentido el uso en público de sus imágenes íntimas, este fenómeno está creciendo y creando una mayor cantidad de víctimas, siendo las mujeres las afectadas en casi todos los casos.

Como consecuencia de una cultura machista donde el ejercicio de la sexualidad femenina se percibe socialmente de manera muy diferente al equivalente por parte de los hombres y la frecuente grabación e intercambio de imágenes íntimas entre parejas hacen que la pornovenganza sea una forma creciente de violencia de género sexual digital.

Hasta la fecha en la web de Anon-IB existía la posibilidad de publicar fotos y videos de mujeres desnudas sin su consentimiento, este era sin duda el lugar más conocido en Internet sobre el ‘revenge porn’ o porno de venganza, también llamado “sextortion”.


Los ciberdelincuentes podían campar a sus anchas ya que supuestamente, estas imágenes eran anónimas introducidas por usuarios cuyo identificar era un cadena de letras.

Sin embargo en marzo, equipos de ciberdelincuencia de la policía holandesa se apoderaron del foro Anon-IB como parte de una investigación. Einar Otto Stangvik, un analista de seguridad noruego, convirtió los datos de la dirección IP que recolectó antes de la incautación, en un mapa de calor de desde donde podía verse los lugares desde los que posteaban los usuarios

Stangvik le dijo a The Daily Beast que el proyecto de recolección de direcciones IP fue hecho para exponer a la gente que difunde porno de venganza – ellos pueden pensar que son anónimos, pero su dirección IP revela dónde están, siempre que publican.

    “Los datos con los que estamos trabajando actualmente se obtuvieron y analizaron para comprender mejor quién difunde las imágenes de abuso y para mostrar que los abusadores no deberían tener mayores esperanzas de invisibilidad que sus víctimas”, reconoció Stangvik.

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