miércoles, 20 de diciembre de 2017

Cuidado con las redes Wi-Fi públicas


Nada en la vida es gratis, ni siquiera el Wi-Fi en los cafés de Starbucks. Eso es algo que Noah Dinkin descubriría eventualmente. 

Mientras tomaba su café en una cafetería de Starbucks en Buenos Aires, el fundador y CEO de stensul decidió iniciar sesión en la red Wi-Fi para realizar un trabajo. Para su sorpresa, hubo una demora inusual antes de que pudiera acceder a Internet. 

Más tarde, Noah descubrió que un código malicioso estaba trabajando de forma oculta para secuestrar los dispositivos del cliente para extraer Monero (criptomoneda usada en los mercados de la DarkNet, que empezaron a utilizarla como un medio de pago mucho más anónimo que Bitcoin). Inmediatamente informó el exploit (es un fragmento de software, fragmento de datos o secuencia de comandos o acciones, utilizada con el fin de aprovechar una vulnerabilidad de seguridad) a Starbucks a través de Twitter. 

Starbucks desconocía el problema, pero la compañía contactó inmediatamente a su proveedor de Internet para eliminar el código. Para su defensa, el servicio de Wi-Fi se subcontrata a un proveedor externo, por lo tanto, Starbucks no posee ni controla la red Wi-Fi. La compañía afirma que se trataba de un caso aislado y que sus otras tiendas están a salvo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario